El ahora ex Embajador de Chile en Argentina, Miguel Otero decidió despedirse de su cargo tras sus fuertes dichos en la entrvista que le hizo el diario argentino El Clarín, quien les dijo textualmente que "gran parte de Chile no sintió la dictadura [del general Augusto Pinochet]: al contrario, se sintió aliviada", y que, de no mediar el golpe de Estado de 1973, el país "habría terminado como Cuba".
Sin lugar a dudas esto repercutió en forma negativa en Chile y generó angustia entre los que se vieron más afectados que pidieron la destitución por parte de la oposición y de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos quienes le entregaron a la moneda la exigencia de la renuncia de Otero.
Sin embargo, a pesar de todo, el diplomático que esas y otros dichos fueron sacados de contexto ya que nunca ha respaldado a ningún régimen de facto.
Una vez conocida su renuncia, las reacciones no se hicieron esperar. "Nos avergonzó y dañó la relación con la Argentina. Era un embajador inútil. Era lo menos que se podía esperar", apuntó el senador socialista Juan Pablo Letelier, hijo del ex canciller de Salvador Allende Orlando Letelier, asesinado por agentes de la dictadura de Pinochet en 1976, en Washington DC.
Muchos están en contra de él pero es lógico ya que a algunos les afectó más que a otros.
La Secretaria de Gobierno Von Baer, dió la situación como superada y fué enfática al decir que la posición del Gobierno ante lo ocurrido durante el régimen del fallecido general Augusto Pinochet fue “aclarado desde un principio por Sebastián Piñera: este es un Gobierno defensor de la democracia”.
La secretaria de Estado descartó que por ahora se designe un embajador subrogante en el puesto de Otero señalando que “no hay un sistema de suplencia, hay que esperar a que el Presidente Piñera haga el siguiente nombramiento”.
Así está la cosa políticamente. Más que afectar a los ciudadanos chilenos que no son políticos, este tema no cambia sus vidas pero sí para la oposición, a parte que ni siquiera el gobierno le prestó gran importancia, pero sí hay que destacar que las relaciones entre Chile y Argentina van a seguir siendo las mismas.
El ex embajador, que durante la tarde de este martes explicitó su pesar por la polémica antes de comunicar telefónicamente su renuncia indeclinable, anoche regresó a Santiago desde La Serena limitándose a decir: “no hay comentario”.