miércoles, 31 de marzo de 2010

La primera prueba de Piñera

A 21 días de haber asumido el nuevo Gobierno, se publicó la primera encuesta de opinión pública hacia el Presidente Sebastián Piñera. Pese a los pocos días de la actual administración, la empresa Adimark reveló que el nivel de aprobación es muy parecida a la de su victoria frente a Eduardo Frei en la segunda vuelta presidencial, con un 52%.

El estudio confirmó que el porcentaje es muy parecido al que obtuvo la ex Presidenta Michelle Bachelet (53%) en su primer mes de mandato, en marzo de 2006. Sin embargo, a nivel de desaprobación, Piñera obtiene mucho más que la ex mandataria. (18% frente a un 8%, respectivamente).

Una de las citas que destaca el informe es que, “sin duda hemos presenciado una atípica instalación gubernamental, marcada en estas primeras semanas por la emergencia del terremoto y por controversias relacionadas a las inversiones personales del Presidente. En este contexto, llama la atención que el nivel de aprobación del Gobierno (60%) resulta superior a la aprobación que recibe la persona del presidente”.

Según la encuesta de Adimark, estas dudas se despejan debido a la polémica suscitada por las inversiones personales de Piñera, la que explica la diferencia entre el Gobierno y la figura del actual Mandatario.

El Presidente obtiene su mejor evaluación en los grupos socioeconómicos medios y medio-altos (ABC1,C2, C3), siendo significativamente más débil su evaluación entre las personas de escasos recursos (D,E).

Evaluación post-terremoto

El estudio muestra señales optimistas frente a la gestión tras el terremoto y los posteriores planes de reconstrucción del país, con un 70% de aprobación de cómo esta administración planifica la ayuda a las personas afectadas por la catástofe. Del mismo modo, un 65% aprueba cómo se está desarrollando el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas.

En el fondo, el Gobierno ha cumplido en parte las promesas de campaña, como el "Bono Marzo", pero estas han quedado estancadas debido a la emergencia que ha afectado a gran parte de Chile, pero hay que destacar que frente a este cataclismo, esta administración ha podido tomar las decisiones adecuadas en un corto plazo.

sábado, 27 de marzo de 2010

Las dos caras editoriales del terremoto

Quienes fuimos testigos presenciales de una de las grandes tragedias naturales del Chile del siglo XXI, no cabe duda que las imágenes, las conversaciones, y los testimonios de chilenas y chilenos dieron cuenta del impacto que produjo el terremoto del 27 de febrero pasado, y que va más allá de las perdidas humanas, los severos daños materiales y en infraestructura sufridos durante esa jornada.
Sin embargo, desde la mirada periodística, hay dos medios que llaman poderosamente la atención por la cobertura que realizaron durante esta catástrofe, precisamente por las distintas visiones debido a su línea editorial: El Mercurio y El Mostrador.
Si bien sabemos, El Mercurio es una institución tradicional en el periodismo chileno, se limita a informar, dada la dependencia de su editorial y al público que consume sus noticias, no obstante, su infraestructura le da la facilidad de efectuar una cobertura extensa a este tipo de catástrofes, posicionándolo como uno de los medios que ha contado con más corresponsales y periodistas en las zonas más dañadas. Pero además su versión de internet (http://www.emol.com/), ha facilitado la instantaneidad de la información, mediante fotos y videos, tanto de periodistas del diario como de usuarios.
Hace casi 10 años nació uno de los primeros diarios digitales del país: El Mostrador (http://www.elmostrador.cl/). ¿Y por qué de los primeros? Porque este medio sólo llega a través de internet y no cuenta con publicación en papel, y de paso, demostró el poder de la web para informar y romper los moldes del periodismo conocidos hasta entonces. Por esta razón, El Mostrador ha dado una versión más crítica de lo que se ha difundido durante el terremoto, dándose incluso la licencia de poder "lanzar dardos" contra los demás medios de comunicación.
Si bien, El Mostrador es un portal informativo, aborda más a la investigación, a la crítica, demostrando de alguna u otra manera su independencia informativa, difundiendo lo que podríamos decir, el "lado B" de la noticia. En el caso del terremoto, este medio busca las anomalías que ha provocado la catástrofe, más allá de los daños humanos y materiales, sino la forma en que funcionaron las instituciones de Gobierno durante la tragedia, el exceso de sensacionalismo que han demostrado algunos medios de comunicación, y el abuso de convertir la catástrofe en un "show" mediático.
En materia de infraestructura, El Mostrador es un medio pequeño, que, al paso de los años, se ha engrandecido gracias a los aportes que ofrecen sus columnistas y los mismos usuarios, que han convertido al portal en una ventana para que los mismas personas aporten información mediante texto, imágenes y video, acorde a lo que se ha denominado últimamente, el Periodismo Ciudadano.
Con esto nos damos cuenta que El Mercurio y El Mostrador, demuestran lineas editoriales diametralmente opuestas, debido a lo ya expuesto. Uno se basa en una tradición periodística conservadora que ha perdurado hasta nuestros días, mientras que el otro apuesta a la innovación tecnológica, a la opinión y a presentar más libertad e independencia para analizar la noticia.