sábado, 27 de marzo de 2010

Las dos caras editoriales del terremoto

Quienes fuimos testigos presenciales de una de las grandes tragedias naturales del Chile del siglo XXI, no cabe duda que las imágenes, las conversaciones, y los testimonios de chilenas y chilenos dieron cuenta del impacto que produjo el terremoto del 27 de febrero pasado, y que va más allá de las perdidas humanas, los severos daños materiales y en infraestructura sufridos durante esa jornada.
Sin embargo, desde la mirada periodística, hay dos medios que llaman poderosamente la atención por la cobertura que realizaron durante esta catástrofe, precisamente por las distintas visiones debido a su línea editorial: El Mercurio y El Mostrador.
Si bien sabemos, El Mercurio es una institución tradicional en el periodismo chileno, se limita a informar, dada la dependencia de su editorial y al público que consume sus noticias, no obstante, su infraestructura le da la facilidad de efectuar una cobertura extensa a este tipo de catástrofes, posicionándolo como uno de los medios que ha contado con más corresponsales y periodistas en las zonas más dañadas. Pero además su versión de internet (http://www.emol.com/), ha facilitado la instantaneidad de la información, mediante fotos y videos, tanto de periodistas del diario como de usuarios.
Hace casi 10 años nació uno de los primeros diarios digitales del país: El Mostrador (http://www.elmostrador.cl/). ¿Y por qué de los primeros? Porque este medio sólo llega a través de internet y no cuenta con publicación en papel, y de paso, demostró el poder de la web para informar y romper los moldes del periodismo conocidos hasta entonces. Por esta razón, El Mostrador ha dado una versión más crítica de lo que se ha difundido durante el terremoto, dándose incluso la licencia de poder "lanzar dardos" contra los demás medios de comunicación.
Si bien, El Mostrador es un portal informativo, aborda más a la investigación, a la crítica, demostrando de alguna u otra manera su independencia informativa, difundiendo lo que podríamos decir, el "lado B" de la noticia. En el caso del terremoto, este medio busca las anomalías que ha provocado la catástrofe, más allá de los daños humanos y materiales, sino la forma en que funcionaron las instituciones de Gobierno durante la tragedia, el exceso de sensacionalismo que han demostrado algunos medios de comunicación, y el abuso de convertir la catástrofe en un "show" mediático.
En materia de infraestructura, El Mostrador es un medio pequeño, que, al paso de los años, se ha engrandecido gracias a los aportes que ofrecen sus columnistas y los mismos usuarios, que han convertido al portal en una ventana para que los mismas personas aporten información mediante texto, imágenes y video, acorde a lo que se ha denominado últimamente, el Periodismo Ciudadano.
Con esto nos damos cuenta que El Mercurio y El Mostrador, demuestran lineas editoriales diametralmente opuestas, debido a lo ya expuesto. Uno se basa en una tradición periodística conservadora que ha perdurado hasta nuestros días, mientras que el otro apuesta a la innovación tecnológica, a la opinión y a presentar más libertad e independencia para analizar la noticia.

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